Luis Lagos

Todo comenzó en mi infancia cuando me dio por hacer representaciones para mi familia. Esto se fue cultivando poco a poco en la escuela y más tarde en el instituto. Me hubiese gustado ir a Madrid a estudiar Arte Dramático, pero me vi en la Escuela de Magisterio para enfocar mi vida laboral hacia algo que me había gustado también desde pequeño. 

Con el paso del tiempo me fue entrando eso que se llama “miedo escénico” y me di cuenta que si algo podía hacer en este campo era contar historias; primero, escribirlas y, después, plasmarlas en las imágenes que yo veía en mi cabeza. En el otoño de 2004 me apunté al curso teórico-práctico de guion impartido por Pedro Rivero (Goya mejor corto de animación por “Birdboy” en 2012) y conocí a Lola Burgueño, autora de “Cinco minutos”. Iniciamos nuestra andadura juntos desde Laburla, P.C. y sigue colaborando conmigo desde entonces. 

Mi cortometraje “Palabras que me hablan de ti” quedó ahí, en puertas de poder ser rodado por el Centro Cultural Montehermoso, que organizaba el curso. Cogí impulso y decidí rodarlo por mi cuenta, ejerciendo por primera vez de productor. Encontré a un amigo de la infancia, Fede Ortiz de Viñaspre que, aunque ejercía profesionalmente en la sanidad, rodaba documentales y tenía un buen equipo para la edición y el montaje. Tenía otro amigo actor, Jose Ruiz de Azúa, que daba muy bien para el papel protagonista; se lo propuse y aceptó. Él me presentó a una gran maquilladora, peluquera y responsable de vestuario, Esther Villar (seleccionada a un Goya por “The Maquinist” en 2005) y me buscó a la actriz protagonista, Rosa Ortiz de Mendíbil. Todo estaba listo para el rodaje y ahí me vi, por primera vez, como director. A mi lado, Lola, que ya tenía su experiencia como directora. También Jose me presentó a Quique García (Silverspace) premiado por “Perpetuum Mobile” y “Daisy Cutter”, que nos echó una manita.

Ya todo estaba en marcha… guionista, productor y director… ¿qué podía salir mal? 

Retomé un texto que tenía perfilado y le di forma de guion; llamé a Fede, a Esther y a Jose y me lancé a una nueva aventura. Jose no podía participar, no tenía papel y además estaba rodando una película mexicana (“Regresa. Asko maite zaitut”), pero se acercó por el rodaje para darnos aliento. Amanda Plaza y Edu Hernando dieron vida a los personajes de “Rutina”.

Por mi camino aparecieron los productores de Miedoso Films. Nos asociamos y nos lanzamos a realizar un corto de miedo-terror “The Maid- La Criada”. Esto me supuso conocer a dos personas que siguen siendo muy importantes en el trabajo de Lagos Films: Óscar L. Nogal, guionista y autor teatral; Roberto Domínguez, guionista y poeta. La gran actriz Emilie Aranda daba vida a una criada a la que habían enviado a limpiar un piso donde ocurrían cosas extrañas. Este cortometraje fue seleccionado para participar en la sección “Hemengoak” de Cortada 2010.

Aquello nos animó a hacer una segunda entrega “La Muñeca – The Maid 2”. Cristina (Itziar Gutiérrez) y Pablo (Gorka Txurruka) forman una bella pareja. La llegada de Paula (María Iriarte) hará que las cosas cambien.

Desarrollamos la idea para una tercera entrega, pero la disolución de Miedoso Films dejó sin efectividad este último cortometraje.

Junto a Belén Fernández y Ruth Martínez fundamos la productora Bocado Films con la que realizamos dos trabajos muy interesantes: “Juntos y revueltos” (seleccionado como finalista en el Zinebi Express de Bilbao de 2014) y “Las piedras también lloran” (segundo premio del Zinegoak de Bilbao). Ana Lucía Villate y Charo Martínez dan vida a dos mujeres de mediana edad que son amigas desde la infancia.

Actualmente estamos en el empeño de llevar a la gran pantalla la adaptación de novelas de grandes escritoras y amigas: “La casa mágica. Adiós a mis pesadillas” de Belén Fernández; “Guarda mi secreto” de Pilar Lloves e “Instantes” de Esther Mendoza. Tres historias maravillosas que podréis ir encontrando en las publicaciones de Nimbo Ediciones, tanto presentes como futuras…

¡Ah!… y los contenidos de los códigos QR que llevan los libros también es trabajo nuestro.